Antes de empezar a escribir acerca de este tema, quiero avisaros que paulatinamente voy a ir dejando de escribir, al menos, tan periódicamente cómo los primeros tres meses. Me repatea el culo el título del blog (Estoy Deprimido) y si continuo con el, lo único que hago es regocijarme una y otra vez en mis problemas. No se si estoy siendo sincero pero por lo mínimo me sirve para justificar mi ausencia en los últimos días. Podría ser señal de que me estoy recuperando o que opuestamente, este desesperando y ya ni siquiera escribir me sirva de escudo o protección de mi trastorno.
A lo que iba, me gustaría remarcar los acontecimientos que dieron lugar el viernes pasado. Mi primo conseguimos convencer a una chica para que viniese con nosotros de fiesta por la noche, de lo contrario mi primo hubiese renegado salir. Esta chica es hija de unos amigos de sus padres y como tal, hemos de mantener ciertos modales de conducta para vernos de vez en cuando y quedar bien.
Según mi parecer, es una chica bastante superficial y algo materialista. Es extremadamente extrovertida y lo demuestra el hecho que acepte venir con nosotros de fiesta toda la noche. Conmigo, que apenas me ha visto dos veces y con mi primo, con el que ha salido solo una noche. Sin tapujos, se aventuro y se sumo al carro.
La noche ya empezó bastante mal. Mientras conducía, la chica insistía en que intentara sonreír. A mi sonreír (sin forzar) me es del todo imposible, No reacciono a nada o cuando lo hago, es tan tarde que no tiene sentido que le ponga una cara. Estoy tan ocupado seleccionando mis pensamientos obsesivos que a veces ni siquiera me doy cuenta que estoy con gente. Cómo si fuera un espectador, incluso en la vida real.
Pero no sé, a pesar de su presuntuosidad y frivolidad, es una chica que me atrae, con la que no tendría ningún inconveniente “echar un polvo” y besarla sin cansarme. La razón por la que me atrae no la sé pero si se que cuando estoy con ella me pongo tenso y actúo más del doble de lo que normalmente hago.
Esta tensión, llevada al exterior, se tradujo en ironía y falta de respeto. Haciéndole bromas fuera de lugar todo el rato, cebándome con ella, casi insultándola y sin saber de que diantre hablar en los momentos que estaba asolas con ella. Sólo pensando en porqué no la agarro y la beso. Aún estando deprimido, me corto. Una chica guapa, atractiva, medio borracha bailando conmigo y no me atrevo a besarla cuando todo me da igual.
Ella se lo pasó en grande con mi primo. Ambos transmiten energía positiva y se entienden muy bien. Conmigo no hizo más que amargarse, con mis bromas impertinentes y que sólo los de mi familia son capaces de entender. De hecho, ella me preguntó varias veces de porqué estaba así, si estaba deprimido. Preferí dejarla con la incógnita que no admitirle que estaba con antidepresivos y había estado internado. Susceptible a lo que me podría pasar, empecé a jugar diciendo que el motivo de mi depresión es que soy gay y mis padres me han echado de casa. Se lo creyó y primo tuvo que trabajar duro para convencerle de lo contrario.
Lo más patético de su persona fue lo que voy a contar a continuación. Aún desconozco la razón de porqué lo hizo pero mi primo le reveló toda la verdad hacia al final de la noche. La chica, estupefacta por la realidad, dijo que no le apetecía salir con gente triste y que sólo quería estar cerca de gente alegre. ¿Me sorprendió? No, ya me esperaba algo así y de hecho, seguro que era lo que inconscientemente estaba deseando que dijera para que me diera la razón sobre la manera de ser que yo había pronosticado sobre ella.
No sé porqué aún sigo obsesionado con esta chica aunque haya dicho todo esto. La fuerza que me atrae hacia su campo gravitatorio es mayor que cualquier realidad. Menos mal que estoy enfermo porque de lo contrario estaría locamente enamorado. Forma parte de mi personalidad enferma, siempre quiero algo que no me corresponde y me obsesiono con las cosas más imposibles. Si estuviera ahora aquí conmigo, seguiría pensando en besarla infinitamente aunque haya dicho todo esto de mí.